Leyendo la novela de un premio nobel
Creo que después de Hermann Hesse comencé a ver qué premios nobel interesantes había para leer. Me llamó la atención Faulkner porque se le atribuye la frase: “deberíamos leer el Quijote todos los años”. Y pensé que era una buena idea leer a un nobel que recomienda al Quijote con tanto entusiasmo.
No hay libro, por malo que sea, que no tenga algo bueno
No subrayé “frases geniales del libro”, sólo agradezco que compré una buena edición (de la editorial Cátedra) porque francamente el libro…
Pero se pueden sacar buenas conclusiones.
Lo que voy a escribir es lo que recuerdo del año 2016.
Disfrutando la lectura
Tiene cuatro partes: la de Benjamin, la de Quentin, la de Jason y la de Dilsey.
Benjamin
La primera parte es muy perturbadora. No es perturbador el asunto de que Benjamin tenga “discapacidad mental”, sino que su mente es como una máquina que a veces hace contacto. Extraña a su hermana “Caddy” y vive al lado de un campo de golf donde cada dos por tres llaman al “Caddy” (de golf).
Su mente es como un laberinto que nunca tiene una salida. Y no ver una salida para Benjamin es tremendamente perturbador: no tener salida.
Quentin
Después tenemos a Quentin. Tiene un “amor incestuoso” (Targaryen Alert!!!) por su hermana Caddy. Lo cual es algo súper sano y saludable. A pesar de todos sus problemas, tenía una gran inteligencia, un futuro brillante delante de él. Al no poder superar los traumas… o quizá los superó. En fin, se suicida. Todo muy sano.
Jason
Es el único que tiene cordura. Pero sabe que está atascado en un presente con un pasado que prefiere olvidar y un futuro que (al menos yo recuerdo) la única manera de verlo es oscuro. Un futuro oscuro, incierto. Quizás sea el más desalentador (en un sentido lógico, no en el morboso) porque no importa lo que haga, él sólo ve el Armagedón. Está atrapado en un determinismo falto de esperanzas.
Está a cargo del cuidado de su sobrina, la hija de Caddy. Caddy dejó atrás a su sobrina y salió en búsqueda de… unos podrían decir “supervivencia”, una frase más bella es “fue a buscar un futuro mejor”. La sobrina se escapa con el dinero que Jason tenía ahorrado, que al parecer era buen dinero… Y la sobrina, después de sacarle todo el dinero, se escapa con un saltimbanqui de un circo. Un saltimbanqui que ya tenía problemas legales anteriores.
La frase de Macbeth
El título está inspirado en las palabras de Macbeth (justo lo acabo de releer). Él dice: “La vida es sólo una sombra errante, un burdo actor que apenas se pavonea y agita sobre el escenario, y nunca vuelve a ser oído. Es un cuento contado por un idiota, lleno de ruido y de furia, y que no significa nada”.
Perspectivas religiosas que impactan en la vida temporal
Es lícito pensar: ¿qué diablos tiene que ver la religión con este libro perturbador? ¿Quién le dio vela en este entierro a la religión? Y la respuesta es: los mismos ciudadanos (que en este caso son escritores).
El 31 de octubre de 1517 Lutero dio a conocer las 95 Tesis. El epílogo de las 95 Tesis era “I’m just getting started”. True Story!
El problema es que Lutero siguió haciendo teología y él negaba el libre albedrío (de Servo Arbitrio). Eso impacta en todo el mundo anglosajón, eso incluye Estados Unidos. Y si no hay libre albedrío, si no somos “libres” en el sentido radical de la palabra, libres para hacer algo bueno o libres para hacer algo malo, sólo queda el determinismo. Y en el determinismo pareciera que uno va directo a las estrellas o se estrella.
La perspectiva católica es que hay un libre albedrío. Uno puede elegir, y uno puede elegir bien. Y también elegir mal.
El esquema en el que está escrito El Ruido y la Furia es en clave determinista. Quizás la clave más determinista es cuando el que está cuerdo, Jason, no ve futuro. Él tiene todo medianamente bien, pero se ve atrapado en un pueblo de mala muerte y haga lo que haga no parece que va a salir bien su vida. El único ganador pareciera ser el que se suicidó joven porque termina con el sufrimiento pronto. Gracias a Dios, los católicos tuvimos a Juan XXIII que dijo: “Creo que he sido creado para ser feliz no sólo en la vida eterna, sino también en esta tierra”. Es un llamado a ser feliz a pesar de la adversidad.
Lo peor es que en el determinismo negativo pareciera que la persona entra al túnel del terror (esos tan famosos en los parques de diversiones de la época de los 90’s) y lo único que puede hacer es gritar cuando sufre y sufrir cuando grita.
No digo que sea fácil (creo lo opuesto), pero podemos tener las riendas de nuestra vida. Como dice el poema: I am the Captain of my soul.
La historia y el examen de conciencia
Uno cuando va leyendo El Ruido y la Furia piensa, a veces más, a veces menos, en una hermosa frase de Pecados Capitales (Seven)donde David Mills (Brad Pitt) hacia el final de la película le pregunta a John Doe (Kevin Spacey) si no se da cuenta de lo loco que está.
Y me he puesto a leer sobre historia, imperio tras imperio… y generalmente hay una suerte de agotamiento moral que precede a la caída. Cuando Macedonia se alza con Alejandro Magno, los espartanos rechazan unírsele: lo único que les queda es su orgullo, nada más. Un orgullo que ciega y adormece la conciencia. ¿Qué hicieron mal los griegos (no para dejar de ser un imperio como el de Alejandro sino… ) para no ser una potencia? ¿Por qué el Sacro Imperio Romano Germánico colapsó? (¿Fue porque Federico II arruinó el poder imperial regalándolo y condenándolos a ser un grupo de príncipes ingobernables? ¡Es un misterio!) ¿Por qué colapsó el valeroso imperio español? No les faltaba dinero… ¿Y el Imperio de Oriente (Constantinopla)? Hay algo que no entiendo: si el Imperio de Oriente tenía tanto éxito con asesinatos en la corte, golpes de estado… Si tenían tanto éxito ejerciendo la violencia entre ellos… ¿Por qué fracasaron en defender (ejercer la violencia) sus territorios? Dinero no les faltaba, violencia les sobraba…
En El Ruido y la Furia pareciera que la crisis de la familia viene del declive económico. ¿Era el declive económico el problema? Como diría Broda: Really?
La corona inglesa: un examen de conciencia obligado
Hoy en día vemos a William y a Harry. Harry era (o es, francamente no he estudiado su situación con Inglaterra o, al menos, con el rugby inglés) una de las principales figuras de la dirección del rugby inglés.
Menciono a la monarquía inglesa porque… la corona de Francia perdió la cabeza. La corona de España no tiene todo el poder de antaño. El Imperio Alemán, terminó. De menor duración fue el imperio Austro-Húngaro. Me resulta simpática la corona de Bélgica, pero es una monarquía joven con un posible candidato a los altares, el rey Balduino. Siempre me han agradado mucho los belgas, de los países de las Galias son los más valientes; y lo demostraron durante las cruzadas.
Pero la monarquía inglesa es algo que vende, y vende, y vende, y vende… Películas, series, libros…
Pero el camino de la corona de Inglaterra fue arduo, duro.
Cuando hablo de Inglaterra me fijo en la línea que va desde Guillermo el Conquistador hasta Ricardo III. Cuando muere Ricardo III y la corona deja de estar en manos de los Plantagenet es como… Wake me up, when september ends…
Nota: Wake me up, when september ends era la “canción depre” de la secundaria. Al menos entre mis amigos del curso sonaba mucho, y estaba bueno el videoclip. Y cuando uno piensa en el fin de los Plantagenet (y sé que está en tu mente y en tu corazón), uno va directamente a esa canción. Fin de la nota.
Pero la corona tuvo muchas crisis. La Carta Magna que nació de la primera rebelión de los barones. Juan Sin Tierra no era la persona más mentalmente sana que haya portado la corona inglesa, pero el problema no fue el dinero. Después, Enrique III y la segunda rebelión de los barones, encabezados por Simón de Montfort. El problema no era la falta de dinero, sino la ineptitud de Enrique III (digan lo que digan). Pero después de Enrique III vino uno de los mejores (quizás el mejor) reyes de Inglaterra: Eduardo I. Y nace el Parlamento. Después vendrá Eduardo III, que será el último rey popular hasta la llegada de Enrique V, quien toma la posta de “reyes populares”.
La clave fue hacer siempre una especie de “examen de conciencia político” para saber en qué le estaban fallando a las personas. ¡Examen de conciencia! Y muchas veces ese examen de conciencia fue un poco forzado. Pero existió.
Podés tener rumbo cuando tenés brújula (una ética seria)
Recuerdo que en GOT para los Targaryen el incesto era algo natural, mientras que para los Lannister era algo, al menos para el jefe de la familia, inaceptable.
Menciono esto porque un problema era que Quentin sentía un supuesto “amor incestuoso” por Caddy.
Para los deterministas todo daño es irreparable, no hay nuevos comienzos. Pero el determinismo es algo cultural, que queda de una religión protestante de la cual apenas se habla. Y como ese determinismo para una gran mayoría se ve sombrío han inventado el “empezar de cero”.
El “empezar de cero” es un “invento católico” que nació con la confesión: uno confiesa sus pecados y vuelve a empezar.
En el Antiguo Testamento estaba el Salmo 51 de Rey David. Era una especie de confesión de pecados.
En El Ruido la familia es formalmente religiosa, pero más que nada está la cultura.
El deber parece sacado de una ética… diría kantiana, pero es un deber “impuesto” por la sociedad, no se ve a lo largo de la novela un genuino sentido del deber.
Sería muy fácil citar a los Hermanos Karamazov y decir “si Dios no existe, todo está permitido”. Diría algo más, pero arruinaría la trama de los Hermanos Karamazov.
Lo que suele ser mucho más común es dormir la conciencia. Y para mantenerla dormida se suele crear una suerte de “código moral paralelo”.
Es mucho más común “el pequeño código de contravencional de faltas que vayan de acuerdo a lo que me parece que está bien o mal”.
Errar, erramos todos. El drama está en dejar de llamar error al error.
El drama (ya que tengo Macbeth fresco) tanto en Macbeth como en El Ruido y la Furia es que nunca se dice: “bueno, hasta acá hemos errado, hagamos ajustes”.
Una idea concreta, un ajuste concreto
Platón aportó el mundo de las ideas, Aristóteles basó su ética en algo más “atado a la tierra”.
En el 2016 pensé que los Springboks nunca iban a volver a ser lo que eran antes. Pero fueron dirigidos por Erasmus que tenía una idea: “jugar a al estilo sudafricano” (fuerza y patadas a los palos, como en el 95’, 07’ y 19’).
Con una idea concreta, pudieron hacer un plan concreto (exitoso). Pero si esa idea concreta (ese Norte, ese código ético) va cambiando como una caña azotada por el viento, nunca va a existir una identidad ganadora: ¿qué es ganar y qué es perder?
¿Los imperios murieron por la decadencia económica?
Por lo que he leído, puede haber más o menos dinero. Si fuese por una cuestión de dinero, el reino de Escocia nunca le tendría que haber causado un décimo de problemas que le causó al reino de Inglaterra.
A los imperios les faltó hacer el examen de conciencia que hacían los Plantagenet, esos ajustes para el “buen gobierno”.
Dicen que morir es como dormir (sólo que sin signos vitales). Tengo entendido que siempre viene primero la decadencia moral (la muerte de la conciencia) y luego viene la muerte económica y política (la muerte del Imperio, el que sea).
Todo reino desunido cae: Constantinopla
Constantinopla, en el siglo XII, según Regine Pernoud, acumulaba 2/3 de la riqueza del mundo. Sin embargo, estaba en una decadencia que trató de evitar Manuel Comneno y el remanente de grandeza de Constantinopla murió con él.
No les faltaba dinero. Contrataban mercenarios (los Varegos) que en pleno asedio de las tropas cruzadas (que intentaban de poner al legítimo heredero al trono de Constantinopla en su trono) pidieron una suerte de renovación de contrato.
El problema de Constantinopla no fue la falta de dinero. Tal vez el problema es que en Constantinopla no había hombre que no quisiera ser emperador… y por eso se pusieron palos en la rueda, traicionaron y asesinaron para gobernar por un breve tiempo…
Siempre se habla de la gloria de Constantinopla, de lo avanzados que eran los “griegos”, de cómo despreciaban a los occidentales.
Y los occidentales con un ejército mínimo conquistaron Constantinopla.
Constantinopla se cansó de destrozar la brújula moral a la que ellos mismos estaban sujetos. Justificaban lo injustificable. Constantinopla estuvo perdida mucho antes de que llegaran los cruzados. Me atrevería a decir que Manzikert fue cuando se puso en evidencia que estaban profundamente perdidos.
Nota: en Manzikert jugó un gran papel la traición dentro del ejército bizantino.
No era falta de dinero el problema de ellos. ¿Era un grave problema tener tantos mercenarios en un ejército que debía ser de ellos? Tal vez.
Pero Constantinopla murió cuando mataron a su conciencia. Dos tercios de la riqueza del mundo al tacho…
Sin una brújula moral, no hay burbuja, no hay fortuna que soporte el pinchazo de la realidad.
Chateau Gaillard
Fecha: 30/10/20